La honestidad es uno de los valores más importantes en la formación de la personalidad y el carácter de los niños. Es la base de sus relaciones con los demás.  

¿Cómo podemos enseñar a los niños a que sean honestos? Se requiere de paciencia y tiempo. Ser honesto hace que los niños actúen siempre con base en la verdad, es un valor que acompañará a nuestros hijos el resto de sus vidas.  

Pinocho es una excelente película animada que trata el tema de la honestidad. Pinocho, junto a Pepito Grillo y el Hada Azul, aprenderá las consecuencias que tiene el no decir la verdad. 

La honestidad atrae honestidad. Así que lo primero que deben hacer los padres y educadores es predicar este valor con el ejemplo; enseñar a los niños a que sean honestos consigo mismos, conocer sus limitaciones, sus virtudes y defectos, y su conducta. 

Ser honesto es respetar a los demás, es no apropiarse de lo ajeno, es ser sincero en la relación con el otro, es no mentir y siempre decir la verdad, por más dura que sea. 

Por cada conducta honesta que desarrollen los niños, se puede premiarlas a su tiempo. El premiarlos puede reforzar esta conducta en los niños. 

La vida diaria está llena de situaciones que ponen a prueba la honradez de las personas así que no descartes la posibilidad de poner en práctica este valor y poder darles un buen ejemplo a tus hijos.