Es un sentimiento, emoción de reconocimiento de un suceso que se ha recibido o el ser agradecido por lo que vivimos día con día.

Una manera de inculcar la gratitud es dando el ejemplo, es como una cadena, si eres agradecido con alguien, tal vez ese alguien podrá tomar tu ejemplo para ponerlo en práctica.

La espiritualidad y la gratitud son capaces de mejorar la capacidad de una persona para estar agradecida siendo más propensa a tener un mayor sentido de gratitud en todos los ámbitos de la vida.

Las personas agradecidas también tienen mayores niveles de control de sus circunstancias, crecimiento personal, propósito en la vida, y aceptación de uno mismo.​ ​​

Se ha dicho que la gratitud está mucho más relacionada con la salud mental que cualquier otro rasgo de carácter, ya que nos ayuda afrontar los pensamientos negativos, los problemas y sacar alternativas para solucionarlos.