Sin duda, hay líderes que ya nacen con ciertas capacidades y actitudes, aquellos que lo demuestran desde su infancia y adolescencia.

Liderazgo es el arte de influir sobre las personas, para que trabajen con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común”

“Bichos, una aventura en miniatura”, un clásico, que es muy seguro que hayas visto.

En esta historia, un grupo de saltamontes asalta cada verano la colonia de hormigas donde vive Flick, para apoderarse de las provisiones. Se observa que, al momento de reunir todas las provisiones, van dirigidas por un líder quien se cerciora que todo este en orden y que se pueda conseguir el objetivo.

Convertirse en líder requiere de experiencia, aprendizaje, esfuerzo y disciplina; también se entiende como la capacidad de delegar, tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar un proyecto.

Existe una regla fundamental en el liderazgo que es la base para que un buen líder, lleve a cabo un liderazgo efectivo. La mayoría de los autores la nombran la regla de oro en las relaciones personales: “No pongas a las personas en tu lugar: ponte tú en el lugar de las personas”.

La palabra “liderazgo” puede significar características especiales de una figura célebre como un héroe. También existen otros usos para esta palabra, en los que el líder no dirige, sino que se trata de ser una figura de respeto como una autoridad científica, gracias a su labor, a sus descubrimientos y a sus contribuciones a la sociedad.