Vaya fin de semana intenso que tuvimos los geeks, entre el gran estreno de Avengers End Game, el final de Gotham (del cual hablaremos más adelante), y por supuesto la esperada batalla en el norte de Game of Thrones. Y es precisamente este último punto el que nos tiene aquí, aún estamos shock, aún emocionados, y tristes también.

Winterfell se prepara para recibir a sus oponentes, el ejército de la noche está cerca, un sinnúmero de White Walkers iban con destino y misión a matar. Los hermanos Stark, Daenerys, los Mormont que quedaron, los Salvajes, los Dothraki, los caballeros y soldados. Todo estaba servido, la batalla más épica comenzó… y no estábamos preparados.

Más de una hora de intensa batalla, la más extensa en la historia de la televisión. Y aunque en la obscuridad (El problema del pixeleo fue por saturación, si ven el episodio de nuevo notarán una diferencia), la emoción se sentía, se sufría. Había bajas, importantes, aunque se personajes secundarios, pero dolían. Llevamos 9 años viéndolos y ya no iban a estar. Guerra delante y detrás de los muros, dragones y la espera de una batalla final, justo cuando todo parecía perdido, una esperanza llegó.

Un guión tremendo, lleno de emociones y vueltas de tuerca, dolor y angustia. Hielo y fuego. Sangre y polvo. Los vivos y los muertos. Y sobre todas las cosas Arya Stark.
Un final inolvidable y emotivo. Y muchos se quejan de cierta batalla uno contra uno que no se da, pero culpen a uno de ellos, que la evitó a toda costa. Pero jamás una carencia de acción, brutalidad y emoción. Muertes que no queríamos, memorables y valientes, dignas de una serie épica.

HBO sigue demostrando que es un gigante, que sus series tiene una calidad enorme y que quizás es la única cadena capaz de competir con los gigantes del streaming como Netflix o Hulu, porque ya nos entregó Los Soprano, Deadwood, Curb Your Entusiasm y Veep, pero ahora nos da algo diferente, épico y con mucho corazón, y sabemos que vienen cosas aún mejores.

Una batalla terminó, pero otra está por comenzar. Aún quedan los peligros que generan los vivos. Pero este episodio, como toda la serie nos demuestra un poder femenino único e inquebrantable, personajes llenos de valor y entrega, que seguiremos amando siempre.

Ojos marrones, ya. Ojos azules, ya. Ojos verdes, son la próxima víctima.

¿Qué se le dice al Dios de la Muerte?… Hoy no. Porque tenemos otra épica batalla por comenzar.