“El perdón hacia los demás o hacia uno mismo, está relacionado con la disminución de la rabia, la vergüenza, la culpa, la depresión, la ansiedad, la restauración del empoderamiento del individuo y su autoestima, produciendo, en general, una mejora en la salud física además de en las relaciones sociales” (Anderson, 2016).


El perdón es fundamental en nuestras vidas, incluso se ha demostrado que cuando se aprende a perdonar, se reduce la ira, el dolor, el estrés, la depresión y con ella tenemos una mayor sensación de esperanza, paz y confianza en uno mismo.

El practicar el perdón nos lleva a tener relaciones saludables, así como mejorar la salud física. También influye en nuestra actitud que es la que abre el corazón a la bondad, la belleza y el amor.

En la escena de la película La Cabaña, se observa el diálogo entre Dios y un padre cuya hija ha sido asesinada. El objetivo principal era que el padre afectado por la pérdida de su hija, sanara y dejara a un lado todo lo que le impide continuar con su vida. Un emotivo mensaje y reflexión es la que deja el ya mencionado filme.