La inteligencia social desarrolla el sentido de comunidad y de pertenencia y hace posible identificarse con el entorno. Esta habilidad nos lleva a participar activamente en todos los sectores de la sociedad, laboral, recreativo, cultural, deportivo, político o educacional.

Permite sentirse bien en el lugar donde se habita; tener curiosidad por el pasado personal y por la historia del país donde se vive; trabajar en equipo; colaborar para mejorar el mundo; ser solidario.

“Mad Men”, serie que narra los comienzos de una de las más prestigiosas agencias de publicidad de los años sesenta, y centrada en uno de los más misteriosos ejecutivos de la firma, Donald Draper, un hombre que con su gran talento en la publicidad logra tener un buen trato de los demás.

Se actúa con inteligencia social cuando se aprende a escuchar, cuando se deja de criticar y se aceptan a los demás como son porque se puede entender lo que piensan y sienten.

La inteligencia social es poder compartir momentos gratos e intentar hacer felices a los demás al igual que a uno mismo; lograr ser bien recibido en todas partes, tener buen trato y llevarse bien con todos.