Sabemos que el autocontrol es la capacidad de dominar nuestras emociones, pensamientos, reacciones e impulsos con el fin de lograr metas y llevar una vida plena.

Una de las cosas que puede hacernos perder el autocontrol y que más problemas nos trae, es querer controlar a los demás, querer que otras personas piensen, actúen y sean como nosotros queremos que lo hagan. Cuando no resulta de tal manera, esto tiende a generar coraje, que puede provocar que perdamos el dominio sobre nosotros mismos.

Tal es el caso de Ned Flanders de Los Simpsons, cuando un huracán destruyó su casa, todos sus conocidos y vecinos se reunieron para reconstruir su casa. Flanders parecía muy agradecido por lo que hacían con él, pero cuando descubre que su casa está mal construida, enloquece y pierde el control. Al final reconoce su error tras reaccionar de esa manera, que decide ir a Calmwood mental hospital a tratarse.

En casos así, lo mejor sería trabajar en uno mismo con la idea de que las demás personas tienen la libertad de ser como ellos quieren ser de la misma manera que nosotoros.

Aprende a manejar tus emociones, reconoce los pensamientos que las están manteniendo y trabaja en ellos. Recuerda que una vez que modifiques tus pensamientos y sentimientos, podrás actuar, fácilmente, de acuerdo a tus deseos.