Toda la gente espera la cúspide de la felicidad a través de grandes eventualidades, como el día de tu graduación, el día de tu boda, tu primer trabajo o tu primer sueldo, sin embargo la felicidad es más simple que el marco de la complejidad en la que la hemos etiquetado con los años.

Lo primero que hay que entender es que no debemos descuidar ni desatender la libertad, la responsabilidad y el compromiso que se tiene con nuestras vidas.

La felicidad, ¿ser o no ser?

William Shakespeare citó aquella frase célebre: Ser o no ser, esa es la cuestión; particularmente la palabra felicidad aplicada en el ser o no ser, da como resultado una profunda frustración en el ser humano te explico porqué.

LA FONÉTICA DE LA FELICIDAD

Aunque parezca sólo una cuestión fonética, el ser comprende algo distinto. El ser se utiliza para describir cosas que no dependen de las circunstancias, algo estable por así decirlo; soy mexicano, alto, tez morena.

Es por esta razón, que si buscamos ser felices en la vida, lo único que conseguiremos será una profunda decepción, ya que la felicidad está basada en el el estar feliz. La felicidad es una acción momentánea.

En medida de que busquemos estar felices, tendremos la oportunidad de explorar, no solo en las grandes eventualidades que nos da la vida sino en lo que cada día, la vida nos otorga, como algunos lo llaman “los micromomentos de la felicidad” desde un día soleado, hasta el momento que parece más insignificante pero poderoso, como el despertar.

LA ÉPICA BATALLA DE LA FELICIDAD

El verdadero significado de la felicidad está en encontrar el balance entre la conquista sobre lo más importante de la vida del hombre, su propia batalla interior; después ir sobre un mundo en el que debe tomar en cuenta no solo los agentes externos naturales, sino también al resto de la humanidad.

Existen condicionantes para encontrar la felicidad, como gozar de una buena salud, tener amor en tu vida, disfrutar la libertad, incluso, presumir de una comodidad económica. Aunque estas condiciones sean por sí mismas indispensables en la vida de todo ser humano, no podemos afirmar que sean suficientes ya que, podemos tener todas a nuestro alcance y no por eso, seremos felices en automático. Es evidente que estas condiciones generales son necesarias en la vida, ya que si un hombre vive en la miseria física, moral y además su dignidad de ser humano no son más que palabras al viento, resulta hasta indecente tocar el tema de la felicidad.

“Podríamos decir que la felicidad está ligada a una valoración personal, ligado directamente a la cultura, condición social, edad y estos elementos pueden ser objeto a una profunda discusión, es decir, “decir que nuestra idea de felicidad tiene un elemento subjetivo no implica que cada uno de nosotros invente su ideal de felicidad: este ideal se construye segú̇n las formas y los criterios que son suministrados por la cultura y la sociedad: la concepción de la felicidad varía segú̇n la época y el tipo de sociedad” (Margot Jean-Paul, 2007).

VIVE LA FELICIDAD

La felicidad debe ser vivida, experimentada, tal como un principio de libertad; debe crearnos satisfacción.

No contemplemos con pesimismo y resignación el hecho de no estar feliz porque las circunstancias no nos favorecen, la felicidad se construye, si se encuentra en el juramento de nuestro diario acontecer.

Si quieres saber más acerca de como construir la felicidad, te invitamos a que visites estos sitios, te darán mayor certeza de como construirla.

http://cienciasdelafelicidad.mx/
https://www.happinessresearchinstitute.com/