La inteligencia social es la capacidad para relacionarse con los otros en tanto que otros, en forma armoniosa y pacífica. Es una habilidad que todos tenemos pero que es necesario desarrollar para lograr una mejor convivencia y una buena calidad de vida.

En la película “Shrek” su soledad se ve interrumpida por una invasión de personajes de fantasía, Shrek carece de empatía y se le dificulta poder convivir con los demás y más si son diferentes a él, como va avanzando la historia se va involucrando en la convivencia y en ayudar a quien lo necesite.

La inteligencia social nos permite tener en cuenta al otro y no guiarnos solamente por nuestro interés personal; nos hace más solidarios y nos hace más fácil la integración a un grupo.

Las personas con inteligencia social tienen capacidad de empatía, pueden ponerse en el lugar del otro y ver las cosas desde su perspectiva.

Tener inteligencia social eleva la autoestima porque hace sentir a la persona más querida y segura y le permite darse cuenta de cómo se sienten los demás y comprenderlos.