Cuando experimentamos la ira, nos lleva a realizar actos de los que quizá podamos arrepentirnos, afectando nuestra autoestima y convirtiéndose en un obstáculo para alcanzar metas.

“Que culpa tiene el niño”, en el momento que Maru da la noticia de su embarazo, su familia no toma bien la llegada de un bebé, sobre todo su padre, quien en este caso, se deja llevar por la ira sin pensar antes de hablar.

La ira nos impide distinguir y pensar las cosas con claridad, trabajar el autocontrol tiene que ver con incorporar conductas que influyan en la probabilidad y en el proceso de cambio y aprendizaje.

¿Qué podemos hacer para manejar el autocontrol?; al estar en un entorno estresante, podemos contar hasta 10 segundos antes de responderle a alguien, pensemos en cómo nos gustaría que se comportaran contigo si estuviéramos en su lugar; los ejercicios de relajación añadidos a la rutina diaria, son una herramienta más que útil.

Fortificar la habilidad de autocontrol, es una vía a la comprensión y conexión con nuestra forma de entender el mundo, nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.