La capacidad de vencer los primeros impulsos es lo que denominamos autocontrol; esa habilidad de dominar las propias emociones, pensamientos, comportamientos y deseos con el objeto de obtener alguna recompensa posterior. 

Miguel Galíndez ex boxeador; conocido como “Bayoneta”, se encuentra con un problema de autocontrol al explorar el sentimiento de culpa contra los fantasmas de su pasado. 

Desde que nacemos, por lo tanto comenzaremos a desarrollar esta fortaleza, controlando nuestras emociones, deseos y comportamientos, siendo capaces de llevar nuestros objetivos hasta donde deseemos. Cuanto más la entrenemos, más controlaremos nuestra vida y por lo tanto, tendremos mejor salud, alcanzaremos metas y, sobre todo, seremos más libres y felices. 

Los niños que tienen buenas habilidades de autorregulación se llevan mejor con otros niños, mientras que los que tienen bajos niveles demuestran más impulsividad y agresividad, siendo estos, futuros del abuso de sustancias, relaciones personales conflictivas y marginalidad social durante la adolescencia. 

Necesitamos principios claros, ser constante de hábitos, saber lo que queremos y la práctica de reforzarse y motivarse constantemente en busca de conseguir los cambios deseados.